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Porsche lluvia

Cinco consejos llanteros para conducir bajo la lluvia

La escasez de repuestos ha traído dificultades en la atención y reparación de vehículos atendidos por colisión. De ahí que resurja la posibilidad de la reparación.

Mantenimiento preventivo: lo ideal es calibrar los neumáticos semanalmente, siempre en frío, y revisar su estado periódicamente para evitar desgaste irregular del labrado y vibración en el volante por falta de equilibrio.

Verificar el desgaste de los neumáticos. El dibujo de la llanta es crucial para evacuar el agua rápidamente porque cuando se desgasta pierde adherencia al suelo y pueden patinar. Por eso es importante comprobar siempre el estado de los cuatro neumáticos y también del neumático de repuesto. La profundidad del labrado no debe ser inferior a 1,6 mm.

Una correcta calibración es garantía de seguridad. Conducir con demasiada presión de aire en los neumáticos puede causar problemas. Cuando el neumático está más duro, la suspensión se vuelve incómoda y, en una situación extrema, puede perder adherencia, ya que se apoya más en la parte central de la banda de rodadura y los laterales pierden contacto con la carretera.

Por ello, es importante conducir siempre con la presión correcta de los neumáticos. Estos valores se encuentran en el interior del tapón del depósito de combustible y en la tapa de la puerta del conductor, incluyendo las indicaciones de media carga y de carga completa.

La importancia de un consumo uniforme. Para que todos los neumáticos montados en un vehículo se desgasten por igual, la recomendación es rotarlos cada 10.000 km (si el uso es constante, Pirelli recomienda hacerlo cada 5.000 km). Pero si hay un desgaste disparejo entre los cuatro neumáticos, no al punto de requerir sustitución, la recomendación es poner los que estén en mejor estado en el eje trasero, independientemente de que el carro tenga tracción trasera o delantera. La razón es que es más fácil para el conductor corregir la trayectoria si hay una pérdida de control del eje delantero, sea por un neumático reventado o por hidroplaneo.

Balanceo y Alineación. El primero, evita vibraciones perjudiciales para los componentes mecánicos de la suspensión y el rápido desgaste de los neumáticos; la segunda, asegura las medidas del fabricante del carro para rodar con seguridad en curvas o rectas.

Foto: Pirelli